miércoles, 25 de abril de 2012

México. La ceguera de la justicia


En el caso Luz y Fuerza, uno se pregunta cómo es que los ministros de la Corte emitieron una sentencia sin conocer todos los elementos que daban origen a esa decisión unilateral del Ejecutivo
25 abril 2012 | Pablo Casas Jaime | La Prensa
El símbolo de la "Justicia" se representa como una mujer con los ojos vendados, una balanza sostenida por su mano izquierda y una espada en la derecha.
Con ello se quiere significar, aunque no siempre es así, la imparcialidad y el peso de las pruebas, que inclinarían el fallo a favor de la verdad.
Pero la experiencia, por lo menos en México, ha demostrado que ello no pasa de ser una figura simbólica.

Muchas veces esa ceguera, es dar privilegios es dar privilegios o hacer excepciones y con ello se vulnera. De un lado se encuentran aquellos que deberían aplicar esa justicia; quienes también se colocan voluntaria o involuntariamente una venda en los ojos a la hora de aplicar las leyes y apreciar el entorno en su respectivo contexto.

Del otro lado están los agraviados, a quienes generalmente no se aplican los principios que emanan del concepto de justicia, se evaden o buscan artificios, "lagunas" le llaman los leguleyos, para no aplicar las leyes con todo rigor.

La reflexión viene a colación por los acontecimientos que son registrados cotidianamente en los espacios noticiosos que demuestran cómo a diario se destruye, por acción u omisión, todo el espectro en materia de procuración e impartición de justicia, desde el simple policía, hasta la Suprema Corte de Justicia, pasando por todas las instancias de gobierno.

Durante los dos últimos sexenios, se han documentado diversos actos de corrupción, gracias a las acciones judiciales emprendidas por nuestros vecinos del norte; uno de los casos más escandalosos fue cuando se dieron a conocer, con documentos judiciales, los actos de corrupción de algunos funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a la que se le denomina como una "empresa de clase mundial". No se investiga ni se tienen, intencionalmente, controles eficaces, y cuando surgen a la luz pública esos abusos, se tratan de ocultar o bien se distorsionan para que los responsables puedan permanecer en la impunidad. Son muchos, el más reciente es el caso de la multinacional Wal-Mart, pero están documentados los de Pemex, los de las mineras, los de la electricidad, como Iberdrola y Unión Fenosa, lo de Mexicana, en fin, la lista es inagotable.


Los trabajadores electricistas del SME han logrado obtener algunos documentos, de los que fueron enviados a "reserva" por Felipe Calderón, donde se demuestra que muchos de los argumentos esgrimidos para "justificar" la extinción de Luz y Fuerza están llenos de falsedades y elementos contables que no demuestran las razones por las que se aplicaron estas medidas extremas contra miles de trabajadores, violentando la Constitución y muchas otras leyes. Uno se pregunta cómo es que los ministros de la Corte emitieron una sentencia sin conocer todos los elementos que daban origen a esa decisión unilateral del Ejecutivo. Por qué no exigieron conocer esos documentos para emitir un veredicto apegado a la verdad; por qué sembraron la duda en la sociedad, como en muchos otros casos, dejaron en la total indefensión a los trabajadores.

En verdad, la justicia es ciega, porque no es capaz de ver más allá de los intereses de quienes se arrogan el poder político y económico de este país.

Fuente: La Prensa

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