viernes, 20 de diciembre de 2013

Ridículo, el incremento al salario mínimo, afirman organizaciones civiles

Lesiona y empobrece la vida y la dignidad de los trabajadores, dicen.
Carolina Gómez Mena
Periódico La Jornada
Viernes 20 de diciembre de 2013, p. 18

El Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal) y el Observatorio del Salario Justo expresaron su desacuerdo con el ridículo aumento de 3.9 por ciento al salario mínimo, pues refirieron que el alza lesiona y empobrece la vida y la dignidad de las y los trabajadores mexicanos y sus familias.
El Cereal señaló que el nuevo monto de la minipercepción, que comenzará a regir desde el primero de enero de 2014, no resolverá los problemas y carencias de los más de 50 millones y medio de mexicanos que integran la población económicamente activa.
Además, dijo, viola el derecho a un salario justo y suficiente, e incumple el mandato constitucional determinado en el artículo 123, fracción sexta de la Carta Magna, que refiere que los salarios mínimos generales deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer la educación obligatoria de los hijos.

Miguel Reyes, director del Observatorio del Salario Justo de la Universidad Iberoamericana de Puebla, consideró que el alza para la zona geográfica A de 2.53 pesos por día y para la B de 2.39 es una burla para los trabajadores. Precisó que ya es tiempo de utilizar nuevos mecanismos para determinar su incremento, unos basados en la redistribución y justicia social, que consideren tanto la productividad como el precio de la canasta básica.
Mito neoliberal
Indicó que mantener el mito neoliberal impuesto desde la administración del ex presidente Carlos Salinas de Gortari respecto de que el aumento del salario genera inflación, ha costado a los mexicanos la caída de 35 por ciento del poder adquisitivo de sus remuneraciones de 1990 a la fecha.
Precisó que un ejemplo claro de que el crecimiento de los salarios mínimos no genera inflación es el caso de Brasil, que optó por reducir la brecha entre el salario ideal constitucional y el real, en tanto que en los pasados 10 años el monto de las percepciones ha aumentado 60 por ciento en términos reales, con base en la redistribución y la productividad.
El experto indicó que no es justo que si aumenta la productividad se pague lo mismo o que el incremento al salario sea poco. Si produces 150 y no 100, ¿por qué te pago lo mismo? Hay que quitarle el ancla a los salarios. Si va subiendo la producción las ganancias suben también y tendrían que distribuirse, si no los favorecidos son los grandes empresarios.
El Cereal precisó que sobran las muestras de que ese aumento no posibilita un acceso real al desarrollo y estabilidad económica, social y laboral de los trabajadores mexicanos.
Ejemplo de ello es el incremento del Metro, que pasó de tres a cinco pesos, dos pesos más por viaje, lo que representa un incremento de más de 60 por ciento en términos reales. Si una persona hace dos viajes por día, durante cinco días a la semana pagará 88 pesos más mensualmente, lo que equivale a 7.10 kilos de tortillas, a 3.45 de huevo, a 1.69 de pollo o a 6.51 paquetes de papel higiénico.

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