viernes, 15 de abril de 2011

Sólo para Iniciados. La ausencia del Presidente en el Congreso

Jueves 14 de abril de 2011
por Juan Bustillos
impacto

El anuncio nocturno del martes advirtiendo que por problemas de agenda el Presidente Calderón no participaría en la inauguración de la nueva sede del Senado de la República dio pie a todo tipo de especulaciones.

La realidad suele ser más sorprendente que la fantasía.

El anuncio nocturno del martes advirtiendo que por problemas de agenda el Presidente Calderón no participaría en la inauguración de la nueva sede del Senado de la República dio pie a todo tipo de especulaciones:

Que si molestó al Presidente que lo invitaran de último momento.

Que si Felipe Calderón se vengaba de Manlio Fabio Beltrones que en agosto de 2010 no asistió a los Foros sobre Seguridad convocados por el Presidente, aduciendo problemas de agenda y premura en la invitación.

Que si las bancadas de izquierda, en especial las identificadas con Andrés Manuel López Obrador, se oponían a que Calderón hiciera uso de la tribuna legislativa.

Nada de eso; la realidad es más prosaica como hoy lo revela IMPACTO.

El miércoles 6, el Presidente recibió a Manlio Fabio Beltrones en su doble advocación de coordinador de los senadores priístas y presidente de la Mesa Directiva del Senado. También estuvieron el ex candidato presidencial del PRI, Francisco Labastida, y los ex gobernadores Pedro Joaquín Coldwell, de Quintana Roo, y Fernando Baeza, de Chihuahua, en su calidad de legisladores. Había alguien más, el secretario de Gobernación, Francisco Blake.

En el encuentro se habló de la presencia de Calderón en la sesión solemne de ayer, sin embargo, los senadores priístas se asombraron al escuchar la razón fundamental por la que podría no asistir: Martín Esparza y el Sindicato Mexicano de Electricistas.

No obstante, por el ofrecimiento del secretario de Gobernación de hacer algún tipo de negociación con el SME los senadores confiaron en que Calderón los visitaría; de hecho, él escogió la fecha del miércoles 13.

¿Por qué era importante la presencia de Calderón en la nueva sede del Senado?

No sólo porque su asistencia daría mayor realce al evento, sino porque él conseguiría lo que ya le será imposible en el sexenio: hacer uso de la palabra ante una de las Cámaras del Congreso.

Y porque de paso ocurriría lo que hasta ahora ha sido un sueño de los legisladores: que el Presidente escuche los posicionamientos de las fuerzas políticas representadas en el Congreso.

Más aún, parlamentario como es y experto para improvisar (de hecho lo hace mejor que leer los malos discursos que le preparan), tendría oportunidad de contestarles.

Sin duda habría sido un momento histórico con él como eje.

Además, un ejemplo de civilidad porque en el Senado no está Gerardo Fernández Noroña y no existe el riesgo de recibir agresiones a su estilo. El discurso más severo, por ejemplo, fue el de Ricardo Monreal, del PT. Bien estructurado y bien leído, e irónicamente contestado en algunos puntos por Carlos Navarrete, del PRD.

El de Manlio Fabio Beltrones fue un gran discurso sobre el Senado y su responsabilidad en el México actual; de no estar limitado por su condición de presidente de la Mesa Directiva su posicionamiento como coordinador de los priístas habría sido aún más severo que el de Monreal, pero comedido, con el estilo solemne que suele reservar para las grandes ocasiones. Como la de ayer.

Pero a alguien en Los Pinos lo asustó la posibilidad de que Martín Esparza y su gente se acantonaran en torno a la nueve sede legislativa y la emprendieran en contra del Presidente.

El riesgo subsiste, desde luego, porque Esparza es previsible, pero el Presidente de México no puede vivir el resto del sexenio como rehén del Sindicato Mexicano de Electricistas y de su líder.

Ayer, los senadores enterados de la verdad se resistían a creer que un Presidente echado para adelante, que considera, al igual que buena parte de la sociedad, como "valiente" la decisión de extinguir Luz y Fuerza del Centro, decretada por él mismo, no quiera encontrarse con el SME en la calle.

Y lo peor: el comunicado que en el extremo de los casos parece redactado por un enemigo del Presidente y, en el mejor, por alguien que no tiene la menor idea de las relaciones entre los Poderes de la Unión.

Y como si faltara: Beltrones no permitió que Blake utilizara la tribuna porque secretario de Gobernación y todo es mero empleado del Ejecutivo federal.

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